El Presbítero es un Sacerdote de Servicio y Oración; tiene la Autoridad Espiritual para conducir al creyente al Cristo Vivo.
Siendo la Consagración un acto de convicción y coherencia personal, y la oración una necesidad individual, es en el ejercicio sacerdotal donde se vive el Espíritu del Servicio, es decir, el misterio que se revela en la entrega a otros, ejerciendo la Sabiduría que el Magisterio del Espíritu Santo por el cual somos construídos, nos entrega.
El Poder del Presbítero se encuenta en la Oración.
El Sacerdocio es un Don Espiritual por lo que todo hombre o mujer que se bautiza está en grado de despertar por la Fe y bajo las claves entregadas por JesusCristo en persona cuan Sumo Sacerdote Celestial de esta Dispensación.