Toda enfermedad puede ser superada por medio de la fe en Cristo
Cada paso en el camino de consagración es un peldaño, una formación y una entrega a Cristo, el Sacerdocio que Cristo nos ha entregado es de Servicio; eso significa que es Cristo quien actúa por medio de sus Sacerdotes.
Parte del Servicio de este sacerdocio es visitar a los enfermos y sabemos que este estado de enfermedad es una oportunidad, para que el hombre se reencuentre con Cristo, una bendición para purificar el andar por este mundo. Un mundo donde los apegos, la falsa seguridad, las dependencias, la materia, los instintos y lo sensual, alejan a hombre de la realidad de Dios que habita en el espíritu del hombre y bajo estas condiciones se enferma la carne.
¿Toda enfermedad puede ser superada por medio de la fe en Cristo?
Si, al reconocer en humildad la causa de la enfermedad nos acercamos a Cristo, ya que toda enfermedad tiene su raíz en la porfía, soberbia, y vanidad, de no reconocer la voluntad del Padre que habita en nuestro espíritu.
Lo que Dios nos pide ante la enfermedad, es revisarnos en honestidad sobre el modo de vida que hemos llevado y que nos ha causado tanto daño en el cuerpo hasta enfermar.
Por medio de la oración este Sacerdocio da claridad del mal que aqueja a quienes están enfermos y se han alejado de Cristo.
Nosotros sacerdotes del Dios Vivo, damos testimonio de JesusCristo Nuestro Salvador, entregamos claridades que vienen de Dios para la persona.
Nuestra experiencia ha sido diversa en estos años pero nadie queda igual luego de haber orado y haber recibido a Cristo, dejando en sus manos toda enfermedad que los aqueja y los confunde.
¿Qué nos propone Cristo ante la enfermedad?
Una vez identificada la causa de la enfermedad se debe buscar la respuesta en Cristo para tomar conciencia, arrepentirnos y perdonar, así vamos encontrando respuestas de lo que Dios quiere, y esa voluntad nada tiene que ver con nuestros deseos humanos sino que lo que está en nuestro espíritu y el “para qué de nuestra existencia en este mundo”.
Esa es la sanación correcta, y ese es el modo de no volver a caer en el mismo mal.
¿Qué debemos hacer para entrar en este camino de sanación y transformación?
Cristo nos propone limpiarnos totalmente por medio del Bautismo, Nacer de nuevo por Agua y por Fuego.
Hna. Verónica Fuentes






