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Nuestra mayor fuerza, razón y poder reside en la oración

enero 19, 2011

El poder de la oración es una disposición interior que busca un encuentro en la intimidad con Cristo, que surge por una necesidad de invocar desde lo más profundo de nosotros la voluntad de unirnos a la voluntad de nuestro creador y en Él confiar. En este estado de recogimiento no nos apartamos, sino que nos unimos en alma, mente y Espíritu, siendo en este instante todo nuestro ser una expresión de amor.

El silencio es una instancia necesaria, donde nuestra disposición y conversación es con Dios y la entrega siempre va en esa dirección de expresar desde lo más profundo lo que nos mueve.

La oración es un fuego inagotable que permanece unido a nuestro Creador.

La oración es nuestro alimento que necesita perdurar permanentemente para dialogar con Dios.

La oración es la inspiración del que ama y cree fielmente en que será escuchado y recibido por quien la inspira (Dios).

La oración nace y se desarrolla por una necesidad del alma que busca ser acogida en su esencia por el espíritu.

La oración se expande en nuestro ser cuando el espíritu acaricia cada gesto de amor en pos del Reino de Dios.

La oración es el lazo que nos une a lo supremo y asi desprendemos de nuestros labios palabras que nacen inspiradas por el nuevo ser que se aloja en inocencia para exclamar su deseo innato por lo Celestial.

La oración es el depósito de Fe que se alza para alabar y glorificar nuestra Pertenencia al Creador.

La oración es el desboque de alegría del espíritu que se alza y en inocencia clama a su Creador.

La oración es la prueba de nuestra Fe que nos mantiene sujetos al espíritu de Dios.

La oración es el goce del Santo que se sujeta y alimenta de la mano de Dios.

La oración nos lleva a adquirir las virtudes en su esencia de quien es la Virtud misma… Cristo Dios.

 

Nosotros como Sacerdotes Presbíteros hacemos un llamado para que todo hombre y mujer sea un Templo de oración. Un goce que libera al alma y la libera, para que en unión a Dios permanezca y nunca lejos del fuego que los vive, que es el espíritu de Dios en cada uno de los Hombres.

 

Hna. Yasna Marmuth.

Sacerdote Presbítero bajo Ablución.

 

 

 

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