Cuando nuestro cuerpo, cuan Templo del espíritu, se enferma, es para hacernos ver las causas de nuestros errores u omisiones que están sucediendo. Entonces, no tomamos conciencia de esta alerta en nosotros, dejando de lado este aviso que tiene sus efectos en la carne y que se lleva en el dolor y en el sufrimiento de este mal… no entendiendo nada al respecto. Cuando es esa enfermedad la que nos pone al descubierto nuestras propias falencias e incoherencias, nos desmoronamos, nos alejamos y nos refugiamos en nosotros mismos, no volcándonos al refugio de Cristo para que Él tome esta enfermedad y según Su Voluntad nos alivie.
Muchas veces debemos pasar largas enfermedades, por largos periodos o repetidas veces, no entendiendo la causa que nos mantiene en esta condición. Read the rest of this entry »








Escrito por parods
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